Julio Ariza Irigoyen (Navarra, 1957) actualmente es presidente del Grupo Intereconomía pero antes ocupó cargos directivos en diferentes empresas y fue diputado en el Parlamento catalán durante siete años y vicepresidente de su Comisión de Sanidad y Política Social. Una persona convencida e irreductible que monta un medio de comunicación muy crítico al que el Estado hunde económicamente pero, gracias a su insistencia, vuelve a salir adelante.

Él será nuestro invitado al 'Desayuno ASCEGA' que se celebrará el próximo jueves 6 de abril (9:30 en la Asociación). Hoy lo conocemos un poco mejor.

Defina lo que significa para usted hacer periodismo.

Simple y llanamente, intentar acercar la realidad que pueda interesar a la gente, o a parte de ella, y contarla de la manera más desapasionada y objetiva posible, aportando todos los elementos esenciales para que esa información pueda entenderse y crear un estado de opinión lo más cercano a la verdad posible.

¿Cuándo decide irse de Cataluña y dejar su escaño de diputado en el gobierno autonómico?

Pues después de que me expresara en el Parlamento en español y abandonaran los escaños sus señorías, me llamaran españolista, fascista y no sé cuantas cosas más, un día llevé a mis al colegio a mis niños a los que, por cierto, también les decían lo mismo de su padre. Pues llegamos al colegio y me fijé en que habían cambiado la placa en donde desde su fundación se leía Colegio Villaró por otra que ponía Colegi Viaró. Me dije: “Ya está. Se acabó todo. Hemos perdido”.

Ese fue el comienzo de otra gran etapa en su vida…

Así fue. Me ofrecieron una cadena de radio en Madrid. Lo dejé todo, hipotequé todo y me fui de Cataluña. Cuando compré Radio Intereconomía tenía 13 trabajadores y llegamos a ser más de 900. El Grupo supo crear con su gente formatos innovadores y cosas que nadie había hecho y fuimos la punta de lanza contra la gestión política nefasta que por entonces lideraba Zapatero.

Y no todo fueron caminos de rosas.

En absoluto. La derecha, por aquel entonces huérfana de plataforma mediática afín a sus intereses e ideales dejó de creer en estos cuando llegan en 2011 al poder. Cogieron su programa y lo arrojaron a la papelera. Por otra parte, Zapatero nos había hecho un decreto ley a nuestra medida. De un día para otro, las grandes comercializadoras de publicidad dejaban de poder comercializar a las cadenas pequeñas y la facturación del Grupo se redujo un 75%, y en menos de un año nos llevaron a la quiebra. Tuvimos que empezar a desmantelar todo lo que habíamos conseguido hacer.

¿Cómo le afectó eso personalmente?

Pues se puede usted imaginar. Despedir a todos esos profesionales que tanto ayudaron a que Intereconomía llegara a donde llegó, fue lo peor. Y en eso tuve que invertir todo lo que tenía, hasta donde llegó. Y me quedé sin nada…

¿No es motivo suficiente para abandonarlo todo? ¿Qué le ayuda a volverse a levantar y a soñar con ser de nuevo a ser referentes en España?

 Sigo pensando que es posible tratar de reconstruir la potencia que tuvo en su día Intereconomía porque, entre muchas otras cosas, nos vio mucha gente en este país con la ilusión, las ganas y la capacidad de prestar el servicio que nosotros intentamos prestar a la sociedad. Queremos seguir pensando, razonando, luchando. Quiero morir estando vivo, no vivir estando muerto. 


Biopsia Liquida ONCOMET

Evento Re-Cuerda #byASCEGA

Evento Re-Conoce #byASCEGA

Evento Re-Emprende #byASCEGA

Suscríbete al Newsletter!

Términos y Condiciones
(por supuesto, podrás darte de baja cuando quieras, sin preguntas, sin molestias!)